Escudo de la República de Colombia

El turismo en el marco del posconflicto

Sandra Patricia Rojas Berrío
Profesora de la Escuela de Administración y Contaduría Pública

Jeisson Leonardo Rincón Novoa
Estudiante de la Facultad de Ciencias Económicas UN

Según el Ministerio de Industria y Turismo, para el 2016 Colombia registró el ingreso de 5.092.052 visitantes, es decir un aumento del 21 % respecto al 2014. Así mismo, se evidencia un incremento proporcional de extranjeros no residentes en donde se destacan los provenientes del continente africano y americano, con 65 % y 34 % respectivamente; de igual manera, el ingreso de divisas por concepto de viajes subió un 19 % con 5.835 millones de dólares, como cifra registrada por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (2017, 2015).

En este sentido, la investigación de la última década destinada a las líneas de turismo en América Latina y el Caribe, especialmente en Colombia, presenta un espacio claro para el desarrollo de nuevo conocimiento sobre las particularidades que el país puede aprovechar en la búsqueda de internacionalizarse como destino turístico. Prueba de ello se muestra en la falta de análisis que establezca como objeto de estudio la mirada como imagen de destino. A partir de lo anterior, un crecimiento en el desarrollo turístico demanda una actividad de investigación, toda vez que los centros de educación superior deben ser partícipes en este proceso con el fin de generar sinergias con el Estado y las empresas, de tal forma que se incentive la actividad turística acorde a los requerimientos del consumidor del siglo XXI.

Es por eso que todos los actores del sector turismo como el gobierno, la empresa y la propia academia deben aprovechar la contingencia del posconflicto para mejorar la imagen del país ante el mundo. A la fecha, los avances de investigación en esta materia muestran la relevancia de abordar temáticas del área como la gestión de los destinos como productos dirigidos a un consumidor cada vez más exigente, el turismo de salud y bienestar y el de Patrimonio en el marco de la internacionalización del sector, sin olvidar asuntos como la capacidad del destino a través de pronósticos de su demanda y la adecuada gestión de la comunicación y la marca de los atractivos turísticos.