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Empaques y envases para el agro: en saldo negativo

Debido a la falta de innovación y tecnologías acordes a las necesidades de almacenaje, embalaje, transporte y comercialización de productos frescos, en el país se pierde hasta el 50 % de la producción agrícola. Así lo evidenció un estudio liderado por el profesor Jorge Hernando Molano, director del Grupo Bionegocios de la Facultad de Ciencias Económicas y del Instituto de Biotecnología de la UN. Los resultados fueron presentados en el Seminario CID Rol de envases y empaques en productos hortofrutícolas frescos: problemas de su falta de estandarización.

Bogotá D.C., 28 de abril de 2017 (Comunicaciones FCE – CID). En Colombia los consumidores no suelen ser muy exigentes con la calidad de los empaques y envases en los que son vendidos los productos frescos; así mismo, las autoridades son muy laxas con la exigencia de las normas básicas de seguridad sanitaria. Basta con visitar algunas plazas de mercado para cerciorarse que no todos los comercializadores tienen un buen manejo de los alimentos; hay casos en los que la carne puede ser entregada envuelta en papel periódico o las frutas y verduras están expuestas a un entorno poco salubre.

En el Seminario CID: Rol de envases y empaques en productos hortofrutícolas frescos: problemas de su falta de estandarización, Jorge Hernando Molano, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la Universidad Nacional de Colombia, reveló las grandes deficiencias que existen en el país en este tema, que aunque parece poco relevante frente a otras problemáticas, es vital debido a que tiene que ver con ámbitos como la salud, el empoderamiento de los productores y comercializadores y la productividad del agro.

“En esta investigación, realizada junto con Asohofrucol y el Ministerio de Agricultura, evidenciamos que en el país no existe conocimiento base ni normas claras respecto a cómo manejar productos frescos en aspectos como la trazabilidad o entrega al consumidor final. Por tanto, queda por hacer un extenso trabajo en la verdadera estandarización de las formas de manejo y debería existir una mayor preocupación del Estado por la formación de los consumidores, para que sean ellos los que exijan sus derechos a la hora de adquirir un alimento fresco”, indicó el profesor Molano, quien dirige el Grupo de Investigación Bionegocios, al que pertenecen investigadores de la FCE y el Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional de Colombia.

Según el académico, la falta de rigurosidad en los procesos de manejo de los alimentos pone en riesgo la seguridad alimentaria en el país, debido a que hasta el 50 % de la producción agrícola se pierde al final de la cadena, porque no existen protocolos rígidos ni tecnología e innovación en el sector de los envases y empaques en Colombia. Por eso, las frutas y verduras pueden llegar infectadas, magulladas y hasta descompuestas al consumidor.

La investigación no solo puso de manifiesto las dificultades del sector, sino también las grandes oportunidades para mejorarlo. Por ejemplo, el profesor Molano dijo que se deben aprovechar las nuevas tendencias, como las tecnologías orientadas a la disminución de pérdidas (envases activos y con atmósfera modificada); aquellas que informan sobre el estado del producto (indicadores de temperatura o frescura) y las que emplean componentes que ayudan a mejorar la funcionalidad y calidad de los alimentos (materiales de alto desempeño, resistencia y permeabilidad específica).

En la actualidad, según las recomendaciones de los investigadores, para modernizar el sector es importante buscar soluciones a la informalidad sectorial, a la poca transferencia tecnológica y al impacto ambiental de los empaques tradicionales. En concordancia, el Estado debe apoyar la generación y ejecución de proyectos de innovación y normatizar muchos procesos. Y la academia, acrecentar sus propuestas científicas y tecnológicas para fortalecer estas cadenas hortofrutícolas.

De hecho, la Universidad Nacional de Colombia en general y Bionegocios en particular son activos en plantear iniciativas en este sentido. Muestra de ello es que dentro del banco de proyectos que existe en el Grupo ya hay propuestas para trabajar en aspectos como la fijación de antimicrobianos, el desarrollo de bolsas para la remoción de etileno, la inclusión de absorbentes de humedad, la creación de atmósferas modificadas, la fabricación de empaques inteligentes con indicadores de frescura y otros con sistema de trazabilidad mediante uso de códigos QR. Así mismo, el diseño de materiales biodegradables y aplicaciones de recubrimientos comestibles.

Estas son apenas algunas de las ideas que surgen gracias a un equipo interdisciplinario que incluye profesionales de diversas áreas del conocimiento. Es una puerta abierta para el ingenio, la innovación y la solución de problemas reales de la sociedad, que es uno de los objetivos centrales del grupo.