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Investigación formativa, clave para la enseñanza contable de calidad

En el país existen 341 programas de Contaduría Pública de los cuales solo 28 tienen acreditación de alta calidad. En este último grupo hay un común denominador: la investigación formativa, la cual se consolida en los currículos académicos y redunda en estudiantes con mayores capacidades críticas al ejercer su profesión. Así lo determina un estudio realizado por docentes de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia y de la Facultad de Contaduría Pública de la Universidad Santo Tomás, y que fue presentado en el pasado Seminario CID.

Bogotá D.C., 10 de febrero de 2017 (Comunicaciones FCE – CID). Si bien, uno de los mayores problemas que enfrenta la disciplina contable en el país es la proliferación de programas académicos en esta rama (hay 341 registrados) – muchos de dudosa reputación en cuanto a la formación que ofrecen–, hay un pequeño grupo que se destaca por los logros que está alcanzando de la mano de la investigación formativa, un terreno que gana espacio en las universidades colombianas y que se diferencia de la investigación formal en su propósito: que el estudiante construya su propio conocimiento a partir de la premisa de aprender haciendo.

En el estudio La investigación formativa en los planes de estudio de los programas de Contaduría Pública: Caso Colombia, se halló que los pregrados acreditados con alta calidad ante el Ministerio de Educación priorizan un aprendizaje a partir de la estrategia del descubrimiento; además, que los planes de estudio tienen materias relacionadas con la investigación y que, en promedio, hay 2,9 asignaturas de investigación por programa.

Esta exploración, de carácter cualitativo, estuvo a cargo de las profesoras Ruth Alejandra Patiño y Gloria Milena Valero, de la Facultad de Contaduría Pública de la Universidad Santo Tomás, y de Zuray Andrea Melgarejo, de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia, quienes tomaron una muestra de 15 programas de los 28 que están acreditados en el país.

Dentro de los resultados expuestos por las docentes en el Seminario CID del pasado 6 de febrero, se evidencia que la estrategia formativa más popular para incentivar la investigación son los cursos de metodología, ya que 14 programas los tienen en su pénsum. Les siguen los de investigación cualitativa y cuantitativa (4), los de contenido específico de investigación contable (3), las pasantías investigativas (2) y, como menor opción, la investigación como materia interdisciplinaria (1) y los semilleros (1). En total, en los 15 programas analizados se encontraron 43 microcurrículos de asignaturas de investigación, en los cuales se analizaron aspectos como nombres, contenidos y bibliogrseminario-cid-investigadorasafía, entre otros.

Según concluyen las profesoras, en Colombia la investigación formativa promueve la existencia de la cultura de la indagación en las universidades, particularmente en el pregrado. En la totalidad de los casos estudiados, se le da importancia y se promueve por medio de espacios académicos. Además, esta no se reduce a una asignatura o clase, por el contrario, se convierte en la principal estrategia didáctica en la formación universitaria.

Agregan que la investigación formal tiene otras características: cuenta con espacios o estructuras formales como son los grupos asociados a Colciencias y requerimientos específicos para la publicación de resultados en revistas indexadas. En cambio, la formativa se desarrolla en espacios informales, en los que los estudiantes y profesores se involucran en un ejercicio de lectura y escritura permanente, de desarrollo e indagación.

“La importancia de este trabajo radica en que la investigación siempre será una función básica de la universidad, pues con esta se logra romper y modificar paradigmas, proponer cambios y lograr impactos sociales. En consecuencia, es necesario saber cómo se educa a los estudiantes en este aspecto. Hay quienes opinan que la formativa no es investigación, afirmación con lo que no estamos de acuerdo, porque son los primeros pasos que dan los estudiantes para que en un futuro hagan parte de grupos formales”, aseguró la profesora Patiño.

Las académicas resaltaron que uno de los factores que ayudó a mejorar los indicadores de investigación en las instituciones analizadas fue la exigencia legal que existe al respecto, como los procesos de acreditación institucionales. Esto, dicen, tiene tanto de bueno como de malo. Es positivo porque hay más inversión en el tema, y negativo porque se vuelve algo más obligatorio que de vocación. Por fortuna, en el caso de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia como en el de la mayoría de las universidades públicas, la investigación es considerada un ejercicio natural al quehacer académico y de ahí que se destaquen más que las privadas en este aspecto.

  • Vea el video del Seminario CID del pasado 6 de febrero de 2017:

 

  • Vea la entrevista a las profesoras Ruth Alejandra Patiño y Zuray Melgarejo sobre su trabajo en Investigación formativa: