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Plazas bursátiles locales, al vaivén internacional

Uno de los mayores desafíos económicos es detectar las señales de futuras crisis y cómo manejarlas. La tarea no es fácil por la magnitud de variables que se deben tener en cuenta y por el fenómeno de contagio financiero, que aunque ha sido bastante estudiado en el mundo desarrollado, no tanto así en los mercados emergentes. La tesis de Maestría en Ciencias Económicas de Luis Felipe Caro Cortés utiliza un conjunto de metodologías que ayudan a identificar la volatilidad de las plazas bursátiles de América Latina ante coyunturas en las grandes capitales financieras del mundo.

Bogotá D.C., 26 de julio de 2017 (Comunicaciones FCE – CID). Buscar evidencias empíricas acerca de las condiciones de dependencia y eficiencia de los mercados accionarios más representativos de América Latina, tales como Colombia, Brasil, México, Chile y Perú, respecto a los de Estados Unidos, Europa Occidental y Japón, fue uno de los objetivos centrales de la tesis de Luis Felipe Caro, graduando de la Maestría en Ciencias Económicas de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia.

Según el economista, respecto al concepto de dependencia, este tiene que ver con la reacción de un mercado financiero ante choques cambiarios, políticos, regulatorios, comerciales y de tasas de interés provenientes de otras economías, que afectan las decisiones de los inversionistas locales y extranjeros en la localización de sus excesos de liquidez hacia otras alternativas de inversión que minimicen el riesgo de mercado en su portafolio de inversión.

Al respecto, explica que desde 1997 se popularizó el término contagio financiero en los medios de comunicación, como una repartición de un caos a lo largo de múltiples países. Un ejemplo fue la devaluación profunda de la divisa tailandesa que afectó a naciones como Rusia y Brasil, que se encontraban en continentes distintos. Este fenómeno fue definido por creadores de política y banqueros centrales como la existencia de vulnerabilidad a choques externos, independientemente de la causa que lo provocó y de su relación con el país en donde se originó.

De acuerdo con el economista holandés, Stijn Claessens (citado por Luis Felipe Caro en la tesis de maestría titulada Dependencia y eficiencia en los principales mercados financieros latinoamericanos de acciones para el periodo 2001-2012), ese tipo de transmisión puede ser de manera directa o indirecta, ya sea por el comercio bilateral o por un cambio en las expectativas de los inversionistas. No obstante, asegura el estudiante, se debe aclarar que para ser considerado contagio financiero, juega un papel importante la correlación de un mercado con respecto a otro, dado que cambios dramáticos en una bolsa de valores no implica que hayan sido provocados por choques exógenos (por ejemplo, generado de otra plaza bursátil), o en el caso contrario, a pesar de que no existan nexos comerciales fuertes y estructuras productivas similares, no se puedan generar movimientos conjuntos entre mercados.

El otro concepto que analizó el magíster fue el de eficiencia, que es cuando los precios de un activo financiero no pueden ser influenciados o pronosticados de forma sistemática; son creados en un escenario similar a un estado de competencia perfecta, por cumplir con condiciones de transparencia, flexibilidad y amplitud. Esto permite que los compradores y oferentes conozcan las posiciones de cada uno y puedan asegurar que los precios estén incluyendo toda la información disponible de los participantes del mercado.

Caro afirma que este asunto en particular no ha sido abordado de manera activa en el mercado accionario colombiano, y que la realización de producción académica y la construcción de indicadores econométricos son realmente pocos. Por eso, su interés en abordar estos ámbitos.
“Dentro de los resultados encontré que existe una relación entre contagio y eficiencia, que viene en un primer sentido desde la propagación del contagio que genera acomodamientos de los mercados; esa volatilidad se refleja en un impacto en la eficiencia y afecta de manera temporal los precios de los índices accionarios. Derivado de este trabajo se pueden estudiar áreas adicionales como por ejemplo la relación de la deuda pública con los índices accionarios o con divisas que permitan identificar el origen e intensidad de la interdependencia entre activos financieros”, manifestó el estudiante de Maestría.

El graduando agregó que en su investigación se observa la importancia de mercados desarrollados sobre la volatilidad en las plazas de América Latina. Así, la relación de contagio y correlación entre plazas accionarias muestra que aquellas líderes se interconectan entre regiones: es el caso del Standard & Poor’s 500 (uno de los índices más importantes de EE. UU.) que se conecta con Europa mediante el Euronext, y para América Latina se conecta con México para luego relacionarse con bolsas de América del Sur. Para el caso de los mercados europeos, el Euronext se relaciona con Asia mediante el Nikkei, en Japón.

  • Para ver la videocolumna con Luis Felipe Caro, estudiante de la Maestría en Ciencias Económicas, siga el siguiente enlace: