Escudo de la República de Colombia

Se presenta propuesta de Índice de Desarrollo Territorial Sustentable y su aplicación en lo Urbano

El investigador Carlos Fonseca Zárate, exdirector de Colciencias, presentó en el Seminario CID de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia, una propuesta de Índice de Desarrollo Territorial Sustentable y su aplicación en lo Urbano, con el cual se pretende tener una herramienta de análisis aterrizada a la compleja realidad del país, a partir de indicadores que vayan más allá de los usados para medir el PIB.

 

Bogotá D.C., 13 de marzo de 2018 (Comunicaciones FCE CID). La realidad territorial, cultural, ambiental, política y económica del país es tan compleja que es obsoleto y demasiado sesgado seguir midiendo el desarrollo y el crecimiento solo con indicadores económicos tradicionales, opinan varios expertos. Uno de ellos es el destacado profesor Julio Carrizosa, experto nacional en ciencias ambientales, quien aseguró que no tener en cuenta esas otras variables, ha llevado a que las políticas públicas sean ineficaces para remediar múltiples conflictos socioeconómicos. Por eso, en su opinión, el Índice de Desarrollo Territorial Sustentable Urbano que diseñó el investigador Carlos Fonseca Zárate y su equipo de trabajo es una propuesta pionera en nuestro contexto, que conducirá en el futuro al reemplazo del PIB por habitante como medida del desarrollo.

La iniciativa fue presentada a la comunidad académica el pasado 26 de febrero, en el Seminario CID del Centro de Investigaciones para el Desarrollo de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia. Allí, el investigador Fonseca, quien es ingeniero civil de la UN y exdirector de Colciencias, explicó los avances de la novedosa herramienta multi-variable, que refleja claramente la conexión de los centros urbanos con su entorno natural y permite medir para cada municipio cinco riquezas y su relación.

Estas son: La riqueza humana: que contempla ámbitos como la felicidad y la realización personal. La intelectual: conocer, comprender y saber usar las mejores riquezas. La natural: mantener y reproducir las funciones ecosistémicas y la relación ambiental entre la sociedad y la naturaleza. La privada: acumular capital económico para suministrar a la sociedad bienes y servicios, entre otros. La pública: proveer bienes colectivos, tangibles e intangibles, para el bienestar general y garantizar la convivencia colectiva.

“En la medida que las cinco crezcan de forma proporcional y balanceada se logrará la sustentabilidad del territorio. Cabe destacar que para conseguir la eficacia del Índice redefinimos cada uno de los ítems. Así, a la Humana, explicada por Naciones Unidas como acceso a salud, educación y poder adquisitivo, le incorporamos el concepto de territorio y su capacidad para acoger o rechazar personas; esto debido a que es importante que los habitantes puedan construir su felicidad, encontrar el espacio donde establecer su familia, su empleo y su ingreso”, manifestó el profesor Fonseca.

En lo referente a la Intelectual, el académico aseguró que suele ser ignorada en los estudios de desarrollo y eso quedó comprobado en el documento que hace poco emitió el Banco Mundial sobre el Índice de la Riqueza de las Naciones. En cambio, sí tiene un papel primordial en la propuesta presentada por él, debido a que es la capacidad de conocer y construir nuevo conocimiento, de encontrar salidas y alternativas frente al mundo cambiante, de utilizar lo que se tiene en el entorno, como son los recursos naturales, pero también tener en cuenta las diferencias culturales para construir alternativas. “La medimos de tres modos. Conocimiento uno: el científico académico convencional; dos: el empresarial e innovado; tres: la ciencia ciudadana y diálogo de saberes”.

En lo que tiene que ver con la riqueza Natural, el Índice la toma desde dos tipos de relación. Una, desde los riesgos que ocurren cuando la sociedad se ubica mal frente a la naturaleza y la transforma de manera poca constructiva. Y dos, desde los atributos propios de cada contexto, como son los suelos y su cobertura vegetal.

“El resultado al sumar las cinco es preocupante y debe llamarnos la atención, porque en Colombia estamos creciendo a costa de destruir los recursos naturales y de aumentar el riesgo de la población, y todo porque no hemos incorporado conocimiento. Si entendiéramos mejor el territorio podríamos ofrecerle más alternativas a la gente e, incluso, ser más competitivos en el mundo, pero de una manera que los recursos naturales no sufran”, indicó el ingeniero civil y candidato a doctor en geografía.

Uno de los hallazgos territoriales a partir de la aplicación del Índice de Desarrollo Territorial Sustentable en las diferentes regiones, es que los municipios azotados por el conflicto armado carecen de suficiente riqueza intelectual, lo que impide sacar mayor provecho de la Natural y ambiental. Por otro lado, en municipios con poblaciones menores a 100 mil habitantes donde prevalecen comunidades indígenas y afrodescendientes hay riqueza Humana e Intelectual inherente al manejo del territorio, pero escasea la Privada que permita una dinámica económica.

Entre tanto, en centros urbanos mayores de 100 mil personas, existe una afectación de la Natural, que se agrava por una escasa riqueza Intelectual. Y en urbes mayores a 500 mil habitantes, la Natural se confronta aún más fuerte a las demás riquezas; esto reflejaría la preponderancia de la sociedad de mercado, con detrimento de lo ambiental. “Hay dos realidades adicionales y es que los valores de las cinco para cada municipio están muy distanciados entre sí; esto produce un círculo vicioso del que es difícil salir. En cambio, si estuvieran más cercanos se tendría un ciclo virtuoso, en el que un factor ayuda a mejorar al otro”, dijo el profesor Fonseca.

Uno de los mensajes que dejó el investigador es que un desarrollo integral implica no solo el crecimiento monetario sino, sobre todo, un ascenso del conocimiento como herramienta clave del empoderamiento de los ciudadanos sobre sus territorios, de manera que se puedan propiciar mejores prácticas productivas, sustentables y competitivas, con responsabilidad, resiliencia, solidaridad y responsabilidad colectiva.

Al respecto, el profesor Carrizosa, invitado especial al Seminario CID, aseguró: “En Colombia no nos hemos preocupado lo suficiente en dónde vivimos y en cómo ha influido la historia en nuestro devenir, y debería ser prioritario comprenderlo, más en nuestro caso, que vivimos en un conjunto de ecosistemas muy complejos y biodiversos, y hasta la fecha ningún indicador incluía todas esas variables. Por eso me parece valioso el aporte que hace el profesor Fonseca, porque es un punto de partida para nuevas visiones de desarrollo y nuevas acciones”.

* Para ver la video columna con el investigador Carlos Fonseca Zárate, siga el enlace: